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  • penamorado.psico

Comencemos por el principio, los primeros vínculos de Apego

Los estudios científicos avalan que la infancia tiene una enorme relevancia para el desarrollo de nuestra personalidad.

El tipo de relaciones que hayamos tenido con nuestros cuidadores principales o primarios, tiene un peso importante en como vamos a relacionamos con los otros, que tipo de relaciones afectivas tenderemos a establecer con nuestras parejas y que visión e interpretación haremos de lo que nos ocurra.


El periodo que va desde aproximadamente los seis meses intrauterinos, hasta los 5/6 años (lo que corresponde a la infancia) es extremadamente importante para el futuro ser. Desde la semana 20 del embarazo hasta la 38, se configura el sistema nervioso de los bebés.

¿Podéis imaginar la repercusión que tiene en el desarrollo de los niños, el tipo de relaciones que establecen con los papas y su entorno?, Venga os ayudo 😊 😊




Los datos de las investigaciones sobre Psicología Evolutiva desvelan que todavía tenemos mucho que aprender sobre la percepción de los niños.

Pero ahora ya sabemos que fetos intrauterinos y bebés de pocos meses, son capaces de diferenciar entre la voz de su mama y la de una extraña. También sabemos que bebés de 6/8 meses ya muestran tener memoria, aunque esta sea muy influenciable por las variaciones que ocurren en el exterior.


Así que, ¡es hora de desechar ideas erróneas como: “Si el niño/a no se entera de nada” o “déjalo si es sólo un crío”!


Los pequeños son tremendamente sensibles, nacen con multitud de conexiones neuronales que se irán re-configurando tras lo que se conoce como “podas neuronales” (hablaremos en profundidad sobre esto más adelante). Estas podas sinápticas configuran su particular manera de percibir, interpretar y procesar la información de su cerebro; por lo que “condicionarán” su manera de entender el mundo que les rodea.


Los bebés desde la concepción, necesitan de adultos que les sirvan de anclajes firmes, adultos que se muestren seguros y sean capaces de mantener la calma ante cada reto que aparezca en su día a día. Adultos seguros con los que aprendan, dialoguen, que les ayuden a entender lo que está ocurriendo y que además, tengan en cuenta el desarrollo de su inteligencia emocional. ¡Buenas noticias, todo esto se puede aprender y entrenar!


Pero, una de las cosas más importantes y que a veces pasamos por alto, es que los niños necesitan no ser abandonados por los papas, pero ¡ojo! pues los pequeños pueden sentirse "abandonados", aunque los padres se encuentren presentes físicamente.


Si los cuidadores no están presentes o disponibles emocionalmente, los niños sienten su incertidumbre, sus miedos e inseguridades. Prácticas mal extendidas, como dejar a los niños solos durante intensos disgustos llenos de llantos y lágrimas, no son beneficiosas para ellos, ya que no favorecen que los niños desarrollen su propia regulación emocional.


Ante cada demanda los niños necesitan una respuesta por parte de los adultos, ¿lo habéis observado? Cuando un niño siente un peligro o no entiende lo que le pasa, automáticamente busca con su mirada a su adulto de referencia, y su cerebro se pregunta ¿que está pasando?, ¿que hago ahora?


Por eso es tan importante que las respuestas que demos como adultos sean seguras, además de coherentes y consistentes.

Nuestras respuestas deben trasmitirles calma ya que esto ayudará poco a poco, interacción tras interacción, a que se vaya desarrollando en los menores su propia capacidad de auto-regulación emocional.


¿Cómo van a regularse o a calmarse los niños si nosotros como adultos perdemos el control antes sus inseguridades, frustraciones o necesidades fisiológicas?


En estos casos, si no respondemos de manera adulta a sus necesidades, potenciamos que se active en los pequeños el HHS o Eje Hipotalámico Hipofisario suprarrenal, ya que los niños tienden a interpretar las situaciones que no comprendan como amenazantes.

La activación del HHS produce constantes descargas de cortisol y adrenalina en ellos, pero ¡+ buenas noticias!: Una de las cosas que podemos aprender en terapia es a auto observarnos para auto regularnos, y además, podemos aprender recursos y practicarlos, y podemos con nuestras formas de reaccionar, potenciar que se active en los niños en lugar del sistema de alerta, su sistema de Apego y de Juego.

¿no os parece emocionante?



Existen multitud de recursos que podemos entrenar y aprender como padres, que además de ayudarnos en las relaciones con nuestros hijos nos ayudarán también, a ser más resilientes, y a afrontar de una manera más adaptativa el estrés que por desagracia, es tan habitual en nuestra moderna forma de vivir.


En los siguientes posts, hablaremos sobre los estilos de Apego y comenzaremos a aprender recursos y nuevas formas de acción, para afrontar los desafíos de nuestra vida diaria.


Además, juntos en el trabajo en terapia podemos a aprender como los estilos de Apego de vuestros padres (recordar, su forma de reaccionar ante vuestras demandas como niños) han condicionado y condicionan vuestras relaciones.


¿Os sigue sorprendiendo ahora que a los psicólogos nos guste tanto explorar y trabajar desde vuestra infancia?


Cuando querías comenzamos juntos a transitar el camino hacia vuestro bienestar emocional.

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